Ότι δεν με σκοτώνει με κάνει πιο δυνατό


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sábado, 18 de octubre de 2014

Otoño entre amigos




©Blacksmith’s Eye, Tumblr



El viento frío del norte
silba recuerdos de hojas caídas
en el dédalo de callejuelas
donde se pierde la memoria.

Avanza raudo el otoño
por el laberinto del tiempo
presintiendo la cercanía del gris noviembre.

Hoy llegará pronto la noche...


Tomás Soler Borja, Llegará pronto








martes, 23 de septiembre de 2014

¡Ya es otoño!




©Blacksmith’s Eye 
















Septiembre. Nuevamente cambiamos de estación y fiel a su cita llega un año más el otoño (o la primavera, según donde te encuentres querido visitante) y es precisamente en este continuo movimiento de la vida donde hallamos cierto sentido de unidad y armonía, como diría nuestro recordado Heráclito.

Con los versos de Ángel González recibimos esta época de vendimia envuelta en brumas y pequeñas lluvias, con el deseo de que no seamos tan necios de desperdiciar el prodigio de la vida: Carpe diem!!


El otoño se acerca con muy poco ruido:
apagadas cigarras, unos grillos apenas,
defienden el reducto
de un verano obstinado en perpetuarse,
cuya suntuosa cola aun brilla hacia el oeste.
Se diría que aquí no pasa nada,
Pero un silencio súbito ilumina el prodigio:
ha pasado
un ángel
que se llamaba luz, o fuego, o vida.
Y lo hemos perdido para siempre.

Ángel González, El otoño se acerca





domingo, 21 de septiembre de 2014

Mis libros de Griego. Aurelio González Oviés / J.J. Quantz























Quédate con mis libros
cuando yo no esté aquí.
Que en las tardes de lluvia
el griego es más hermoso todavía
y quiero que conozcas la lengua de los dioses
y el silbante dialecto del invierno. 


 Aurelio González Oviés
 La hora de las gaviotas







jueves, 18 de septiembre de 2014

Septiembre, emprendemos un nuevo viaje.


















                                         

Septiembre… Terminábamos el curso hace apenas unas semanas recorriendo la Castilla sobria, rural, eterna de Miguel Delibes y comenzamos de nuevo guiando nuestros pasos hacia otros paisajes, cercanos y al mismo tiempo tan diferentes.

Caminando por estas calles se percibe la huella de tantos nombres ilustres que por ellas han paseado, Fray Luis , San Juan de la Cruz, Ruiz de Alarcón, Góngora, Calderón, Salinas, Miguel de Unamuno…

Os dejo unas imágenes acompañando los versos de una hermosa Oda de Fray Luis de León, la dedicada a Salinas. 


                                       
                                           Fotos:  Amelia G. Suárez



El aire se serena
y viste de hermosura y luz no usada,
Salinas, cuando suena
la música estremada
por vuestra sabia mano gobernada.

   A cuyo son divino
el alma que en olvido está sumida 
torna a cobrar el tino
y memoria perdida
de su origen primera esclarecida.
















Y como se conoce,
en suerte y pensamientos se mejora:
el oro desconoce
que el vulgo vil adora,
la belleza caduca engañadora.















Traspaso el aire todo
hasta llegar a la más alta esfera,
y oye allí otro modo
de no perecedera
música, que es la fuente y la primera. 














Y como está compuesta
de números concordes, luego envía
consonante respuesta,
y entre ambas a porfía
se mezcla una dulcísima harmonía.














Aquí la alma navega
por un mar de dulzura, y finalmente
en él ansí se anega,
que ningún accidente
estraño o peregrino oye o siente. 














   ¡Oh desmayo dichoso!
¡oh muerte que das vida! ¡oh dulce olvido!
durase en tu reposo
sin ser restituido
jamás aqueste bajo y vil sentido. 



A este bien os llamo,
gloria del Apolíneo sacro coro,
amigos a quien amo
sobre todo tesoro,
que todo lo visible es triste lloro.




 

¡Oh! suene de contino,
Salinas, vuestro son en mis oídos,
por quien al bien divino
despiertan los sentidos,
quedando a lo demás adormecidos. 














*********


A los que ya habéis estado por esta ciudad seguro recordáis la preciosa fachada plateresca de la Universidad y cómo no, la archiconocida leyenda popular de la rana, esa que dice que todo estudiante que viene y encuentra al famoso batracio la suerte le sonreirá en sus estudios, bien pues aquí queda, ampliáis la imagen y… 





domingo, 15 de junio de 2014

El libro de la vida




©Angie Hiesl 


















La vida es un libro cubierto de palabras, de nosotros depende intentar descifrarlas.


¿Quién sería capaz de escribir un libro con silencios? 
    (Gonzalo Torrente Ballester)



 El poder de las palabras y la belleza de la música.  

 ¡Feliz domingo!!






miércoles, 23 de abril de 2014

Día del Libro. Por tierras de Castilla con Miguel Delibes.




©Amelia G. Suárez   



Hoy tenemos doble celebración en estas tierras castellanas. Coincide el Día del Libro  con el de la Comunidad, reivindicación de las libertades de los Comuneros recordando la batalla de Villalar.  Al margen de aconteceres históricos el día será tranquilo. El plan, sencillo: Levantarse pronto, un buen desayuno (zumo, café y un delicioso pastel de Marina), leer la prensa, caminar por las riberas del Canal admirando su singular paisaje que te atrapa entre sus aguas, su vegetación, sus colores, esta naturaleza ajena al tiempo, sobria, infinita.

Por supuesto, no puede faltar un buen libro. Me acompañan las palabras de Miguel Delibes, ilustre vallisoletano y uno de los grandes clásicos de nuestra Literatura. Un escritor honesto, amante de la naturaleza, de la sencillez, un extraordinario defensor del ser humano. 

Escribía César Alonso de los Ríos en sus  Conversaciones con Miguel Delibes “Por la noche le gusta tener metidos los pies en las zapatillas y poder leer al calor de la mesa camilla, en su casa del Paseo de Zorrilla. Ama lo rutinario. Siempre duerme en el mismo hotel cuando viaja a una ciudad y, a ser posible, en la misma cama. Dice que en él la fidelidad no tiene ningún valor. Pero todo esto con angustia. Encajado en su ciudad, en su familia, entre sus amigos, en el periódico, es íntimamente un desplazado. El mundo que abarca es, en sentido horizontal, la ciudad media de provincias y ese mundo exótico que comienza donde terminan las carreteras nacionales. En sentido vertical, es la clase media y campesina. Describe el drama cotidiano de la ciudad de provincias y el mundo arqueológico de los medios rurales."

Afortunadamente Delibes, Premio Príncipe de Asturias de las Letras en 1982, Premio Cervantes, Premio Nacional de las Letras Españolas y un sinfín de galardones más nos ha legado una extensa obra: novela, cuentos, libros de viajes, artículos periodísticos, obras de caza y pesca, etc.  

¿Quién no ha leído alguna vez El hereje (uno de mis preferidos) o también El camino, Las ratas, Cinco horas con Mario, La hoja roja, Los santos inocentes, La sombra del ciprés es alargada, Señora de rojo sobre fondo gris, Diario de un emigrante, Parada del naúfrago, El disputado voto del señor Cayo, entre otros? 

¡Feliz lectura!



©Amelia G. Suárez  







"A partir de Burgos, a medida que se iban aproximando a Valladolid, el recibimiento de los pueblos era cada vez más hostil. Grandes hogueras, como anticipo de su suerte, humeaban al atardecer en las parcelas segadas aprovechando las morenas y la paja seca de los rastrojos. Los campesinos mostraban una animosidad despiadada, les insultaban, les arrojaban hortalizas y huevos. Cipriano, empero, cada vez que dejaba atrás un pueblo se reconciliaba con la situación, recreaba sus ojos en los extensos campos de trigo mecidos por la brisa, reconocía el camino recorrido en su fuga con Pispás, los pequeños accidentes del paisaje, la jugosa braña donde el primer día dio de beber al caballo. Era ya terreno familiar el que pisaba y, a la altura de Magaz, cuando se desató el furioso nublado de agua y granizo, apersogó a los caballos e hizo tender a todos en el barro para conjurar el riesgo de las exhalaciones."

(Miguel Delibes, El hereje)




jueves, 17 de abril de 2014

Ternura delicada sobre una piel de mar





Francois Fressinier, White Blossom































El mundo encierra la verdad de la vida,
aunque la sangre mienta melancólicamente
cuando como mar sereno en la tarde
siente arriba el batir de las águilas libres.
(Vicente Aleixandre)




HABÍA.
Una calle sin salida.
Una muralla infranqueable.
Un palacio en ruinas.
Cristales rotos.
Sombras que dan miedo.
Pies descalzos.
Veinte años sin café.


HAY.
Una puerta entreabierta,
Un mensaje en la pared.
Corazones simétricos.
Palabras, palabras, palabras.
¿Verdad? / ¡Mentira!
¿Mentira? / ¡Verdad!

Amanece. 


Gracias por la flor.








Ternura delicada sobre una piel de mar  
(Vicente Aleixandre, Toro)


sábado, 29 de marzo de 2014

Carta sin despedida. Ángel González / John Coltrane






















A veces,
mi egoísmo me llena
de maldad,
y te odio casi
hasta hacerme daño
a mí mismo:
son los celos, la envidia,
el asco
al hombre, mi semejante
aborrecible, como yo
corrompido y sin remedio,
mi querido
hermano y parigual en la desgracia.

A veces –o mejor dicho:
casi nunca–,
te odio tanto que te veo distinta.
Ni en corazón ni en alma te pareces
a la que amaba solo hace un instante,
y hasta tu cuerpo cambia
y es más bello
–quizá por imposible y por lejano.

Pero el odio también me modifica
a mí mismo,
y cuando quiero darme cuenta
soy otro,
que no odia,
que ama
a esa desconocida cuyo nombre es el tuyo,
que lleva tu apellido,
y tiene,
igual que tú,
largo el cabello.

Cuando sonríes, yo te reconozco
identifico tu perfil primero,
y vuelvo a verte,
al fin,
tal como eras, como sigues
siendo,
como serás ya siempre, mientras te ame.


(Ángel González, Carta sin despedida)







jueves, 20 de marzo de 2014

¡Primavera!




 © blacksmithseye



¡Ya está aquí la Primavera! 
Después de un largo y lento invierno llega por fin la alegre primavera. Veo, siento, disfruto cada rayo de sol, los colores que me rodean, las palabras que me acompañan, las tuyas, las suyas, las vuestras que cada día me hacen más feliz. 
No desperdiciemos nuestra oportunidad y hagamos lo mejor que podemos hacer, ¡VIVIR!


¡Toda la primavera dormía entre tus manos!
Iniciaste en un gesto la fiesta de las rosas
y erguiste, enajenada,
esa flecha de luz que impregna los caminos.
¡Toda la primavera!
Fervores del instante transido de capullos,
gracia tímida y leve del perfume sin rastro,
caricias que despiertan el sexo de las horas.
Brotaron de tus palmas en éxtasis gozoso
los trinos y las brisas. Y tu ademán secreto
despertó en rubores la pubertad del mundo.
¡Todo vino por ti! Porque tus manos lentas
ciñeron brevemente mi carne estremecida,
porque al rozar mi cuerpo
despertaste una flor que trae la primavera.

Ernestina de Champourcín,  Primavera



¡¡Vivaldi!!